Identidad
católica
La visión trascendente de la existencia humana en la cual se inspira la formación de nuestros colegios se manifiesta en nuestra identidad católica. Nos ocupamos de la formación espiritual de nuestros alumnos a través de la religión católica; esta se encuentra encomendada especialmente a la prelatura del Opus Dei.
La identidad católica halla su sustento en tres dimensiones principales: la formación doctrinal, que comprende las enseñanzas de la fe católica; la vida espiritual, entendida como la vivencia personal y libre de nuestra fe; y el servicio, que expresa cómo compartimos esa fe con los demás, especialmente con los más necesitados.
En este marco, el Departamento de Fe y Vida cumple un rol fundamental al fortalecer y articular la formación católica en nuestros colegios, promoviendo una educación en la fe que integre conocimiento, vida espiritual y compromiso con los demás. A través del trabajo conjunto entre capellanes y profesores de religión, el departamento coordina y unifica los contenidos, enfoques y propuestas formativas, fomentando una dinámica de colaboración similar a la de las demás áreas académicas. Su labor busca no solo transmitir la doctrina católica, sino también acompañar el crecimiento espiritual de padres, docentes y alumnos, ayudándolos a cultivar su relación con Jesús y la Virgen, a vivir los sacramentos y la oración, y a desarrollar una actitud de servicio que sea reflejo de una fe viva en la vida cotidiana.
Acompañamos a nuestros estudiantes en su camino de crecimiento, cultivando la fe y el conocimiento con respeto a su libertad.
Primeros pasos
en la fe
En compañía
de Jesús
Madurar
en la fe
Arrimate
a Jesús
Servicio
Las propuestas de Pilares en acción (PACC) en Los Pilares y Para servir, servir (PASS) en Monte VI fomentan en los alumnos el desarrollo de virtudes humanas, sociales y cívicas, enseñando el cuidado y el respeto al otro, con el objetivo de formar ciudadanos comprometidos con la sociedad en la que viven. Al mismo tiempo, estas iniciativas permiten poner en práctica la vivencia cristiana.